por Aina Sitraka
Los imprescindibles de moda que hay que tener en el armario
Con el tiempo, he comprendido que el secreto de un armario que realmente funciona no está en acumular ropa, sino en el equilibrio. La fórmula es, en realidad, bastante sencilla: una buena dosis de básicos bien elegidos y algunas piezas fuertes para aportar carácter. Son esas prendas las que permiten vestirse fácilmente por la mañana, sin pasar horas delante del armario, y que atraviesan las temporadas sin pasar de moda. Los básicos que salvan todos los looks La camiseta blanca es sin duda uno de los pilares del armario. Llevada con unos vaqueros, un blazer o una falda, siempre funciona. Lo esencial es elegirla bien cortada, en un tejido agradable, para que siga siendo elegante incluso en su sencillez. La camisa blanca impecable es otro imprescindible. Puede llevarse de forma muy clásica o reinterpretada: metida dentro de unos vaqueros, abierta sobre una camiseta de tirantes o incluso ligeramente oversize. Es una prenda camaleónica, fácil de adaptar a tu estilo. El pantalón negro también forma parte de esos esenciales en los que siempre se puede confiar. Ya sea recto, fluido o un poco más estructurado, aporta una base elegante y permite crear looks tanto informales como más arreglados. Las piezas que estructuran la silueta Un vaquero favorecedor, bien cortado, es probablemente una de las prendas más importantes del armario. Cuando se encuentra el que cae perfectamente, se convierte en un reflejo. Es la prenda que se lleva sin pensar, pero que aporta al instante estilo. El blazer negro es ideal para estructurar un conjunto. Transforma inmediatamente un look sencillo en algo más elaborado, sin esfuerzo. Llevado sobre una camiseta blanca o un vestido, aporta un toque elegante y atemporal. La chaqueta de cuero cumple el mismo papel, pero con un espíritu más marcado. Aporta carácter y una nota un poco más rock, manteniéndose muy fácil de combinar Los imprescindibles para las superposiciones El cárdigan de punto y el jersey de lana son esenciales para crear looks cómodos y cálidos. Son prendas fáciles de superponer, que aportan suavidad y hacen que un conjunto se vea más vivo. El trench es perfecto para entretiempo. Atraviesa los años sin perder elegancia y se lleva igual de bien con unos vaqueros que con un vestido. Es una prenda práctica, pero siempre chic. El plumífero, a menudo subestimado, se ha convertido en un verdadero imprescindible. Bien elegido, puede ser a la vez cálido, cómodo y estiloso, sin sacrificar la elegancia. Los zapatos que combinan con todo Las zapatillas blancas se han convertido en imprescindibles. Se llevan con casi todo y aportan un toque moderno y desenfadado, incluso a un conjunto más arreglado. Los botines, ya sean planos o con tacón, son perfectos para estructurar un look. Dan personalidad a un conjunto y se adaptan a todas las temporadas. Las piezas icónicas que siempre hay que tener Un bolso atemporal es esencial. A menudo es él quien remata un conjunto. Mejor tener uno bueno, bien elegido, que varios que en realidad nunca se usan. El pequeño vestido negro sigue siendo un gran clásico. Sencillo, elegante y fácil de complementar con accesorios, salva muchas situaciones y se adapta a casi cualquier ocasión.